reconoce sus orígenes

Mandinga

Publicado: 2013-01-05

"Del África llegaron

gran cantidad de negros

trajeron a esta tierra su sabor

su raza y su ritmo tan bueno

pasaron muchos años

con penas y dolores

pero ni las cadenas evitaron

el sonar de los tambores

tuvieron que trabajar

con azote 'el mayoral

se les dio la libertad

y ahora nos hacen gozar"

Quizá esta es una buena melodía para definir lo que es él aporte de los afroperuanos para el Perú. Pero, ¿desde cuando África se siente tan presente en este pedazo tan hermoso de América del Sur?

Toda esta historia se origina en África, cuna de la humanidad (hominidos, antropoides y también el famoso "homo sapiens sapiens") según los historiadores. Este continente cuenta con el 90% de su población que es de piel oscura, negra como la noche, y el 10% que queda es de piel blanca. África también fue suelo de los antiguos egipcios, y de imperios como el de Kanem, su población es rica en mística, arte y fuerza.

Pero, cómo llegaron al Perú?, esto sucedió aproximadamente en 1530, con la llegada de los españoles. Vinieron en calidad de esclavos, dispuestos a servir las ordenes de los barbudos . Venían de distintas castas, llegaron congos, mandingas, caravelíes, mondongos, mozambiques, terranovos, minas y angolas -tods ellos de África occidental- para ayudar a Pizarro y sus secuaces en el proceso de destrucción del imperio. Y así fue, con el trascurrir de los años seguían sirviendo a los españoles, seguían en calidad de esclavos, trabajando en los cultivos de arroz, en domar caballos, construcciones de albañilería, etc. Así fue su destino por 250 años aproximadamente, y se calcula que llegaron 95 000 negros para realizar estas labores, trabajar en las haciendas y ser marcados como reces, ser vendidos, prestados, alquilados. Se asentaron en la costa centro y la costa sur del Perú, específicamente en las ciudades de Lima e Ica y existen pequeños grupos por Piura, al norte del país.

Algunos años después, con la llegada del General San Martín al Perú se lograron algunas reformas respecto a la mejora del trato de los negros. Pero esto no fue bueno para el sistema en el que vivíamos por aquellos años, y fue hasta 1854, que en Huancayo Ramón Castilla proclama la libertad de los negros esclavos, justo 9 años antes de que Abraham Lincon lo haga en EE.UU.

Pero si vamos a la realidad, un papel, las palabras de alguien, cambiarán la discriminación con la que viven los afroperuanos de ayer y de hoy?, con un papel se puede cambiar las mentes de las personas? si vemos en el día a día, nos daremos cuenta de que no es así. Por desgracia el negro sigue siendo objeto de burla, de chistes malos, de miradas de rechazo, parece que nadie conociese lo que es el derecho a la integridad personal. También parece que nadie conoce o más bien, reconoce el aporte de la raza negra al Perú, parte de nuestra exquisita gastronomía, bailes, costumbres, son producto de ellos.

"El que no tiene de Inga, tiene de Mandinga" reza un dicho popular, y esa es la verdad, somos producto del mestizaje, de sangre trabajadora y cadenas de esclavitud, de espaldas y brazos fuertes, somos herederos de esos negros.

Algunos de los problemas que también la sociedad y las políticas de estado, ahora con la tan de moda "inclusión social", no toman en cuenta. En el sector salud, cuántos saben que lxs negrxs estamos más propensos a sufrir de diabetes y enfermedades cardio vasculares, alguno de los que leen esto lo saben?, alguien en las calles lo sabe?. El ministerio de salud no considera estas necesidades específicas. En el área educativa, en los colegios no se reconoce, ni se enseña los aportes de los negros al país, no se dice que entre los sobrevivientes del Huáscar habían negros, y otros combatientes de la guerra del Pacífico, que Ricardo Palma, Micaela Bastidas, Gral. San Martín, Bolivar, los lanzeros, Húsares de Junín, entre otros valientes e ilustres personajes tenían sangre negra. Desde 1940 no formamos parte de las estadísticas oficiales que realiza el estado, esto aún existe hasta nuestros días, ¿dónde está la inclusión social?.

El año 2011 fue el año de los afroperuanos y según la ONU el "Año de los afrodescendientes", quizá como una forma de pedir disculpas por todo lo que mis hermanos han venido sufriendo, este casi eterno recuerdo sombrío y cruel.

El año pasado el ex presidente Alan García realizó un pasacalle y una ceremonia en Palacio de Gobierno, pero más que celebrar un día, o denominar a un año así se debe empezar desde las escuelas, desde cada persona este camio de actitud.

Ser negro no es un delito, nunca lo ha sido, un negro no es más ni es menos que cualquier persona. Varias cosas que hoy tenemos se las debemos, las ya mencionadas en este escrito y hasta en la religión, el patrón del Perú, el Señor de los Milagros, sí, la procesión que mueve a millones en el mundo y que inunda de seres humanos las calles de Lima en el mes de octubre, sí, fue pintado por un negro angoleño en la antigua Pachacamilla, y representa a un cristo negro, el turrón de Doña Pepa, y muchas cosas más, son aporte de la raza negra, son aporte de África y parte vital de nuestra cultura.

La gente negra es tradición y el ejemplo vivo de los que en un pasado lucharon por su emancipación, es parte indisoluble del Perú. Decir disculpas no basta, y no es la palabra lo que cambiará todo, es el verbo, es la acción concreta, lo que hará que nuestro país deje de lado la discriminación y pueda así, reconciliarse. 


Escrito por

Jennifer Sánchez

Barrios Altos, Lima 1992. Afro, Comunista Libertaria, 6to año de Psicología, deportista, Subterránea y aprendiz de feminista.


Publicado en

Gata negra

De todo un poco.