hasta siempre, Arturo Corcuera

Jr. quilca

Persistir... resistir.

El 1ero de mayo y el Underground

Este artículo será reeditado*

Jennifer Sánchez Pacheco

Publicado: 2015-05-03


Primero de mayo, día de combate. Más de un siglo de resistencia y si bien esta fecha nace con la lucha de los obreros Anarquistas en Chicago, nosotrxs, la continuación de esa sangre obrera, los que seguimos una vía revolucionaria, que asume como principio la abolición del sistema capitalista luchamos y resistimos desde nuestros espacios de organización. Promovemos la autogestión y la solidaridad como filosofía de vida, las promovemos desde nuestras actividades públicas, sin embargo también al avanzar el tiempo y vivenciar nuevas etapas nos vemos en la necesidad de ingresar a los campos de explotación capitalista, los campos laborales que nos ofrece el mercado actual. El promover un camino distinto y luchar por la construcción del mismo no nos hace ajenos a las formas esclavizadoras de trabajo y eso lo han vivido las antiguas generaciones que nos enseñaron que la lucha el es camino. Nosotrxs, la sangre medianamente nueva y lxs nuevxs compañerxs, hermanos de lucha en nuestra gran mayoría trabajamos en supermercados, en instituciones estatales, obras de construcción, etc, somos trabajadores de medio tiempo con un sueldo de hambre o trabajamos a tiempo completo con un salario que no puede cubrir las necesidades económicas de nosotrxs y nuestras familias, con un salario que no representa realmente el tiempo, fuerza de trabajo o privaciones que dejamos en las distintas entidades donde somos explotados. Activamos en las calles, con las personas de a pie, nos indignamos y accionamos, según lo que nos han enseñados los clásicos revolucionarios y lo que nos enseña la vida misma.

En este pequeño texto abordaré de forma muy ligera algunos tópicos que puede o no concluir en preguntas:

El marco del ciclo vital en que muchas personas comienzan a organizarse es -por lo general- la adolescencia, ¿porqué? Algunxs quieren atribuirle razones biológicas, otrxs, razones sociales. Lo más acertado sería tener una visión holística para resolver dicha interrogante. En la adolescencia muchas personas afortunadas se dedican sólo a la labor educativa, estudiantil, sin embargo existe la otra cara de la moneda, con los adolescentes que quizá desde antes trabajan para apoyar en casa. Continuando con dicho proceso evolutivo seguimos creciendo y llegamos al tedioso momento en que trabajar y estudiar son actividades diarias. Debido a que el sistema capitalista siempre muestra su rostro más cruel e inhumano -que podemos ver todos los días cuando transitamos por las calles- se genera el sentimiento de indignación que conlleva a que las personas se organicen. Activamos aquí, activamos allá, conciertos aquí, conciertos allá, charlas aquí, charlas allá, conspiramos aquí, conspiramos allá. Cuando aún no formamos familia nos entregamos con mayor énfasis en la construcción y organización de un movimiento popular, autónomo y que rompa con las viejas prácticas de los sectores que han dejado mucho que desear por su doble moral y oportunismo. En estos caminos también, en algunos casos, formamos familia y queremos persistir en nuestra lucha frontal y abierta contra el orden establecido, nuestras compañeras, ¿qué acciones harán? Muchas familias han optado por mantener a las compañeras en casa, no solo privándolas del aprendizaje diario de la resistencia, también las han privado de ser una fuerza propulsora de nuestras luchas. ¿Qué haremos ante ello?

Los compañeros en algunos casos se han limitado y conformado solo con hacer acciones de resistencia encerrados en espacios ya conocidos por la movida subterránea de Lima, etc. Lo cual no es malo, pero la lucha Anarquista, la lucha revolucionaria debe estar en todos lados, más allá de las viejas calles del Centro de Lima, en los distritos más alejados de la ciudad, en los conos y periferias, en los distritos que distan mucho de nuestros pensamientos y que creen, erróneamente, que el único camino o es el nazionalismo o la vieja izquierda con sus viejas prácticas. La lucha y resistencia del movimiento subterráneo debe expandirse en todo Lima y en todo el país, pues en todo el país existen - y quizá con más fuerza- los problemas de los que renegamos. No solo podemos ser personas que brindan cada fin de semana o cada que hay un dinero, pues el sistema nos quiere así, mentes divagantes llenas de odio. Nuestra mejor opción es persistir en la lucha, en la acción directa, en estudiar, analizar, organizar y difundir nuestras ideas. Aparte de nuestros poetas, de nuestros músicos  ¿Cuántos libertarios médicos existen? ¿Cuántos libertarios abogados, periodistas, economistas, o de distintas profesiones tenemos? La movida contracultural es importante, pero cuando llegue la hora de vencer, cuando el capitalismo caiga para no levantarse ¿qué aportes daremos más allá del tema contracultural?

No permitamos que el sistema mate la esperanza de un mundo mejor. Contribuyamos en la difusión de un movimiento con las masas, con los obreros, con los estudiantes, mujeres, compañeros LGTB, campesinos. Retomemos la mística de inicios del siglo pasado. ¡Construyamos la Utopía!


Escrito por

Jennifer Sánchez

Barrios Altos, Lima 1992. Afro, Comunista Libertaria, 6to año de Psicología, deportista, Subterránea y aprendiz de feminista.


Publicado en

Gata negra

De todo un poco.